Adiós
Y en el mar tranquilo estás,
con sus aguas tan calmadas,
con su azul de cielo limpio
y su risa en un suspiro.
Caminando con la luz
que te presta el nuevo día,
hallarás la nueva senda
de una vida en alegría.
El calor de lo vivido
siempre llevarás contigo
y el amor que tú nos diste
siempre estará conmigo.
No te apenes por nosotros,
con sus manos Él nos guía,
con la vida seguiremos
encontrando la alegría.
Tranquilo y alegre marcha,
el lejano mar te aguarda
con el calor de otra vida
que desde lo alto vigila.
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